En mis manos está, lo veo con la ilusión de una niña.
Veo la tinta que cruza sus curvas, dando forma a las ya olvidadas letras que alguna vez lo definieron como periódico. ¿Cómo habrá sido tu vida en esos tiempos?
No, mejor no recordar. Ahora eres un camaleón; Puedes ser una flor, un soldado, quizás un rústico avión, o simplemente una superficie absorvente, como dicen por ahí.....
Pero, hoy, en mis manos, eres un barco. Uno dispuesto a navegar cualquier charco, al que mis manos te guíen. Sin dudarlo, recorrerías el mar, hasta deshacerte.
Secundado por el viento, sea éste natural, o proviniente de mis labios. Da igual, lo importante es volver a la vida.Tienes tu misión y combustible, me queda sólo desearte suerte, y lanzarte así, al infinito.

