17 marzo 2011

Buenas noches ....

 

______ Anoche me contaba  un cuento para dormir. Suelo hacer eso cuando no puedo conciliar el sueño.
Me decía: "Llegaban 3 mujeres, en tres diferentes autos, pero, todas con un mismo destino.  Las tres venían a visitar a una amiga, la cuál recientemente había cambiando de residencia.
Bajando del auto silenciosamente, ( todo lo silencioso que se le puede pedir a un auto), se miran las unas a las otras, con una gran sonrisa, la cuál ni ellas saben si es real o falsa.
En un acuerdo sin palabras, deciden entrar a la casa al mismo tiempo, dramatizando, lo que sería un encuentro "no casual de viejas amigas".
La puerta se abre lentamente, y enseguida aparece la amiga, a la que estas tres mujeres venían a visitar.
Luego de charlar un rato, y posteriormente comer, la dueña de casa, dice que va a comprar algunas cosas, a un almacén, no muy lejos de aquí, por lo que debe dejarlas un momento solas.
Ellas le responden que no hay problema, que vaya con cuidado, y que ellas arreglarán la mesa para la cena, mientras ella va a comprar.
 Arreglar la mesa no les toma más de siete minutos, por lo que deciden mirar más detenidamente la nueva casa de su amiga.
La casa quedaba a unos metros de un cementerio, uno de estos nuevos cementerios, que parecen más parques que otra cosa, por lo que se convierten en figuras aún más tétricas que los cementerios convencionales.
En la casa corría un viento frío, el cual les helaba los huesos. Lo cual era bastante raro para una tarde de otoño, y menos este año que  había sido principalmente caluroso.
La noche sería bastante particular, rayando en lo escalofriante.
Ya habían pasado casi cuarenta  minutos, y su amiga no volvía.
 Comenzaron a preocuparce, así que una de ellas decide llamarla a su celular, para así ubicarla más rápido, puesto que ellas no conocían el barrio, y menos tenían idea de, dónde quedaba dicho almacén.
Un molesto mensaje  salió a responderles a estas tres desconcertadas amigas. , "el teléfono al que ud. marcó no existe".
 Deciden, ir caminando a buscar a su amiga.
Al llegar a la primera curva del camino, notaron que no habían más casas bordeando la calle.
¿No recordaban haber visto, casi tres manzanas de nuevas casas?

Ya ni se veía la casa de su amiga, sólo se veía el brillo de los tres autos aparcados a lo lejos.
¿Creen que esté muy lejos?, dijo una de ellas. No lo sé,  respondieron a coro la otras dos.
Caminaron casi una  hora, buscando el dichoso almacén. Sólo había, calles y más  calles vacías.
Y tan sólo habían visto un par de propiedades, que parecían más granjas,  que almacenes.
Tal vez ya regresó a su casa.... y si no nos ve, se va a preocupar. Debemos regresar, dijeron.
Caminaron con paso rápido a la casa de su amiga, por suerte habían memorizado parte de la ruta que tomaron en su búsqueda.
Llegando a la curva que da a la casa, notaron algo extraño.
Ya no había  iluminaria, no había  un camino pavimentado, practicamente no había nada. Sólo había una  luz muy débil, que parpadeaba  a lo lejos, en el lugar donde se hayaba la casa.
Sus pasos se hicieron pesados. Algo les advertía que no debían seguir. ¡Huyan!, lárguense y no vuelvan. Pero así como era fuerte su necesidad de huir, también lo era  su curiosidad. Les imperaba ver qué era lo que sucedía.
A pasos de la casa notaron con terror que ésta había desaparecido, y  que en su lugar aparecía  amenazante el cementerio que suponían a más de cien metros de allí, pero que ahora estaba a tan sólo unos pasos de ellas.
No muy lejos se asomaba la tenue luz, guiándolas, como un débil faro en la oscuridad.
 No supieron cómo llegaron hasta la luz. La intriga mezclada con la adrenalina fluía violentamente por sus venas, haciéndolas olvidar cualquier atisbo de raciocinio.
Ya no distinguían si la luz se acercaba, o si ellas se movían. 
 A sus pies se hallaba una pequeña vela que oscilaba constantemente por la brisa, estaba pegada rústicamante a una grisácea lápida.
Antes de poder pensar en lo que sucedía, o pensar si esto era algo sobrenatural, o sólo una alucinación, un nombre afloró con fuerza desde el suelo. Era el nombre de su amiga, tallado en la pedregosa lápida.
 Ésta tenía grabada la data de muerte, la cuál notificaba que hace tres meses había fallecido, tiempo en el cual supuestamente, ella se había mudado a esta casa.
Las tres se tomaban las manos. No decían nada. ¿Qué puede uno decir en estas situaciones?. Como si este tipo de situaciones sucedieran a menudo.
Ninguna lloraba, era como si ya lo hubiesen sabido desde siempre, y sólo no tuvieron el valor para afrontarlo.___

Justo cuando terminaba de narrarme esta  linda historia para dormir, una helada brisa golpeó a mi ventana.
Me quedé inmóvil, tapada hasta la cara, esperando a que mis personajes me vinieran a atacar desde el limbo narrativo..... pero obvio, no pasó nada. Por suerte para mí.

12 marzo 2011

Hombre invisible ~ Hombre sin rostro.

¿Acaso la gente, me ignora?
_No, es sólo que no te ven. 
Pero, yo quiero que me vean.
_Lo sé. Pero, no por desearlo, se va a cumplir. Sabes, a veces que no te vean es una ventaja.
No sabes lo que dices. Tienes suerte de que ellos puedan verte.
_Tú no sabes lo que dices. ¿Suerte?, esto es un desastre. Que te vean y huyan, no es suerte.Créeme, preferiría mil veces ser como tú ; No ser visto, pero estar seguro.
Pero, cuando no te ven, es como si ya no existieras ; Pierdes toda condición humana, pues ni siquiera puedes ser considerado eso, " un ser ".
_No deberías ser tan auto compasivo, pensé que yo era el melodramático aquí.
Tienes razón, quizás algún día la gente se ponga en nuestro lugar. En el lugar de las personas invisibles, y las que de apariencia inspiran cosas que no son.
_Quizás amigo, algún día

10 marzo 2011

Cómo se lo describo... con una onomatopeya?

Hay algo que no me ha dejado dormir últimamente.
Sabe doctor, me acecha la idea de matar a la gente que me rodea.
Sé muy bien que ya hemos hablado un sinfín de veces, que debo controlar este tipo de pensamientos, suprimirlos, ignorarlos. Doctor, he hecho, hasta mis ejercicios de respiración. Pero, pasan, y pasan los días, y lo que menos quiero es tener gente cerca.
Me molesta como la gente me rodea, camina, y  habla cerca de mí.
Me desquicia el "tip, tap", de sus malditos zapatos. Me trastorna hasta  el crujir del pavimento bajo sus pies.
No me llame exagerado. Se supone que aquí usted no juzga a los pacientes. No doctor, no lo estoy amenazando. Déjeme continuar.

Sueño con poder matarlos, doctor. No sabe, cuánto deseo hacerlo.
O como mínimo, hacerlos tragar esos malditos zapatos.
Usted ya sabe, que no es que yo quiera odiar a la gente, es más bien algo natural.
Usted dirá que me irrito con facilidad, y que soy una especie de antropofóbico crónico, pero en el fondo, yo sé que todos odiamos a la gente, en cierta medida.
Y a pesar de que el odiar a la gente, me quite mi humanidad, me mantengo en mi postura; La gente es una mierda. La gente y sus zapatos, son una mierda.
La paloma emprendió, un vuelo apresurado, intentando frenéticamente escapar del vómito verbal, del cuál, estaba siendo víctima. 
~ ¡Doctor! ¿Por qué me deja?, no sea descarado, ya le pagué la hora completa.¡Lo voy a denunciar al sindicato!, ¿Me oyó? , ¿Doctor?.

04 marzo 2011

"Personas...., Personajes"

Nunca se han preguntado, leyendo una novela, ¿cómo se le ocurrió al autor, conectar a dos personajes, para luego desembocar, esa conexión en amor?
Es decir, en la vida real, las personas se conocen, y luego aman. (En algunos casos).
en cambio, en las novelas, como por arte de magia, cada personaje tiene predeterminado una senda (Al estilo Calvino), en la cuál encontrará a su llamada, otra mitad.
Me he puesto a reflexionar, si realmente el personaje lleva una vida independiente, de su  contra parte ("Su alma gemela"). Es decir si vive una "vida" antes de enamorarse, o si todo es tan sólo un plan macabro del autor, en dónde, toda la vida del personaje es una mera excusa, que conlleva por obligación al clímax, que en este caso sería, enamorarse.
Por ello, me cuestiono..... Si la vida, fuese como las novelas, ¿No sería factible, que todas mis acciones me condujeran a cierto punto, en donde me espera el amor?
Pero como el mundo real, no es como en las novelas.... No todos estamos destinados a amar, o más bien a ser correspondidos.
A veces, siento que soy un extra en mi propia vida. Parada frente al mundo, con la única utilidad, de ayudar a personajes principales. Una comparsa, que tan sólo se encuentra allí, para que otros logren cumplir sus objetivos.

No sería bello, si el mundo y la vida en general, fuesen una novela romántica. Nadie estaría solo, porque en el universo novelesco, todos tienen la oportunidad de ser amados.