"Corres solitario por los salones. Bailando un vals insonoro.
Recorriendo cada centímetro de la ciudad, sin esperar a que los demás te alcancen. Ellos van detrás de ti, pero no los puedes oír. La acústica de este lugar apesta.
Y repites esa plegaria que te enseñaron cuando niño. Ésa que te ayuda a dormir en los días de lluvia. Ésa que te acompaña silente, en tus peores momentos.
Sabes que estás perdido, pero como siempre, temes pedir ayuda.
Ajustas la música, en un intento disperso por olvidar tus problemas.
La vida es más simple de lo que parece.
Y retomas el ritmo. Moviendo las piernas hacia adelante y hacia atrás. ¿Quién diría que una persona con el corazón roto, podría correr tan rápido? Bueno, en realidad, es bastante obvio, que de desastres de tipo nuclear, siempre emergen mutaciones genéticas. Eso a veces es bueno.
Reconoces que haz cambiado, reconoces que el mundo cambia, reconoces que lo eterno no existe, y que valorar este hecho, es lo que te mantendrá vivo.
Respiras lentamente. Sientes el aire a través de tus dedos, en tu lengua, en tus ojos, peinando tu cabello con sutileza.
No debes temer más. Estoy aquí contigo. Es un hecho irrefutable.
Las luces nocturnas aparecen, y este idilio parece eterno. Lo sé, nada es eterno. Aunque la nada misma es eterna en sí. Está bien, la Filosofía tiende irritar a todos.
Sientes que si cierras los ojos todo acabará. Piensas que, en una combustión instantánea, todo lo que haz logrado se irá.
La verdad a veces lo pienso también. Para luego perderme en un suspiro, flotando hacia un vacío que no entiendo del todo, y me quedo ahí, de manera estacionaria. Creyendo que estoy sola.
Luego me doy cuenta de que no existe esa posibilidad.
Estar 'solo', no es un estado perpetuo. Sino más bien transitorio...
Es entonces que vislumbro que siempre hay 'alguien'.
Entonces me permito descansar, 'dormir' como lo llaman algunos. Más bien, darle una razón a mi cuerpo para detenerse.
Así que no temas. La vida seguirá ahí cuando despiertes. Al igual que tú y yo."
No hay comentarios:
Publicar un comentario