29 marzo 2014
La hora de las reflexiones, es decir las 2:14
Es una palabra vacía.
Vacía en sentido,
vacía en lo hondo de su significancia,
vacía en la intertextualidad que puede suponer para muchos,
vacía en lo que pudo ser alguna vez,
vacía en lo que podrá significar en algún otro período de tiempo,
vacía en este vientre sin anhelos,
vacía en esta noche de pesar,
vacía en esta boca blasfema que aún sueña con poder evocarla sin temores,
vacía como una palabra que se dice, pero no se entiende,
vacía como la mano que acaricia sin amor,
vacía como los sentimientos censurados,
vacía como lo no correspondido,
vacía siempre que se percibe en el aire,
vacía desde las cuerdas vocales hasta el tímpano,
vacía porque yo lo creo así,
vacía como el tiempo invertido en definirla.
Vacía como escribir una y otra vez la palabra “vacía”.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
También le he percibido, mil y un millón de veces. Y me he enrabiado, claro.
ResponderEliminarComo siempre, un agrado visitarte.
Saludos!